lunes, 3 de julio de 2017

Eleonora Britten de Lewis, la madre de William (Jr) Lewis y abuela paterna de Orissa

La historia de esta mujer se remonta al momento en que dos  familias salieron de Londres en 1869 rumbo al Puerto de Montevideo a bordo del motovelero “Druro”.
Formaban dichas familias los esposos Lawrence y Don James Lewis con su señora Eleonora Elisa Britten y su hijito Guillermo. Luego de una travesía que duró más de un mes al llegar a puerto, embarcaron rumbo a Ushuaia en una goleta a vela.
La función de ese grupo era crear una misión evangélica para cristianizar y educar a los indígenas fueguinos.
Don  James Lewis era especialista en construcciones y Lawrence en agricultura. Ambos eran esperados por el jefe de la misión en Malvinas, Don Tomás Bridges.
Luego de dejar provisionalmente a su esposa e hijo en Malvinas, Don James Lewis siguió viaje a Ushuaia acompañado por un mulato llamado Jacobo Resyk, quien lo habría de ayudar en la construcción de las dos habitaciones que debían servirle de albergue.
Pasado un tiempo la esposa e hijo embarcaron rumbo a Ushuaia y debieron soportar continuas borrascas y chubascos bajo la inclemencia de temperaturas muy bajas. Por fin la goleta ancló  en el Canal de Beagle. De todos los animales que llevaban a bordo para procrear en Ushuaia, murieron todos, excepto dos cabras blancas.
Eleonora de Lewis, abuela paterna de Orissa Lewis, foto tomada en Río Gallegos, pcia. de Santa Cruz . Foto de "Argentina Austral" , 1929. 
Quien mayor impacto causó entre los indígenas locales fue la Sra. Eleonora con sus cabellos rubios y ojos azules.
Meses más tarde habría de nacer el segundo hijo de la pareja Britten-Lewis, a quien bautizaron con el nombre de “Ushuaia”.
El primer invierno que pasó la pareja en esa localidad junto con el mulato Resyk, fue excesivamente riguroso y al poco tiempo se agotaron los víveres que les habían dejado y se vieron obligados a mantenerse, imitando a los indígenas del lugar, comiendo mejillones, pescado y de un nada agradable  “fungus”, hongo local que recogían de la corteza de los árboles. Su esposo y el mulato iban al bosque a procurar leña para cocinar y calefacción y ella se quedaba sola, recibiendo ayuda de los indígenas locales.
Entre otras tareas Misses Britten enseñaba a las mujeres a  coser, a pesar   de la falta de elementos apropiados. Los hombres y mujeres locales no tenían frío y en pleno invierno se desplazaban desnudos.
La misión repartió ropa entre ellos. Los yaganes de un saco, lo partían en tres pedazos y un par de pantalones servían para dos hombres, cada una vestía una pierna.
Las mujeres eran mas trabajadoras que los hombres, ellas cuidaban las canoas  que fabricadas con corteza de árboles unidas o cosidas con piel de ballena y que amarraban con algas marinas (supongo que hacían uso de los largos tallos del  “cachiyuyo” Macrocystis pinífera) y las mantenían permanentemente a flote a cierta distancia de la costa.
Una vez amarradas las canoas, los mujeres si tiraban al agua y nadaban hacia la playa, retornando al día siguiente para buscarlas y  acercarlas a la playa, ya que los hombres no sabían nadar. En el fondo de la embarcación ardía  siempre un fuego, sobre un “champón” obtenido con tierra y pasto. Todas las noches el fuego era retirado de la canoa y mantenido prendido durante la noche para evitar la pesada tarea de volver a prender el fuego, a través de la frotación de maderos secos.
Algunas de las familias de los yaganes se distinguían por tener dos mujeres.
Durante el segundo año, ya establecida la misión en Ushuaia lograron que se establecieran  unas 300 familias, ayudando a que la vida de los esposos Lewis no fuese tan solitaria. Con posterioridad fabricaron una capilla y se intensificó la enseñanza de los indios. Y de paso los misioneros aprendieron el vocabulario indígena. Merced a ello pudieron traducir al yagán diversos himnos religiosos, que según parece los naturales se complacían en cantar. Su voz era gutural pero no carecía de gracia.
Lewis investigó las versiones existentes de la existencia de antropofagia  entre los indígenas y legó a la conclusión que no tenía fundamento. Le tocó a él recoger los restos de las anterior expedición/misión, cuyos restos no habían sido violados por los fueguinos.
Las relaciones entre  los misioneros e indígenas fueron cordiales en todo momento, tocándoles en una sola oportunidad presenciar una batalla campal entre dos bandos en la que participaron la totalidad de ellos, sin armas. Aferrándose con ambas manos trataban de desnucarse. De la batalla participaban también las mujeres defendiendo a sus maridos con la ayuda de los remos. La gritería era infernal. Matizada con los ruidos que producían los remos al chocar con los cuerpos desnudos,
En esa ocasión se pusieron cada uno en la puerta del rancho armados con una escopeta y un hacha, que eran las únicas armas que poseían y que no necesitaron usar. De esa batalla quedaron tres muertos y muchos heridos sobre el campo, que fueron socorridos por los misioneros.
Después de esa batalla no hubo otras.
Muchos yaganes aprendieron a hablar ingles, lo que contrastaba con el yagan que poseía muchos vocablos al compararlo con el idioma de los onas y alacalufes.
Lewis fue el autor del primer diccionario yagan. En una oportunidad se lo prestó al explorador Cook cuando pasó por el extremo austral y nunca lo retornó...Lewis también fue el descubridor del lago conocido en la actualidad bajo el nombre de Fagnano. Y a su vez fue el primer hombre blanco que navegó en ese lago por medio de una canoa que fue transportada  en hombros por los naturales.
Cinco años después la familia Lewis pasó a una isla en el archipiélago de las Malvinas (Isla Vigía o Keppel) donde la misión tenía una chacra, en la que los indígenas eran enseñados a cultivarla para luego regresarlos a  Tierra del Fuego donde se suponía que habrían de entrenar a otros indígenas el arte del cultivo.
Fue en esa época que muchos de los isleños, que eran ovejeros, comenzaron a emigrar al continente, especialmente a la Patagonia argentina, partiendo siempre desde Punta Arenas. La Patagonia estaba desierta, excepto las tribus originarias. Los futuros ganaderos patagónicos embarcados junto con los piños de ovejas partían de Malvinas con sus ovejas, con grandes dificultades y pérdidas de rebaños.
El primer ovejero en instalarse fue Tomas Greenshields que pobló Cabo Vírgenes en  la actual provincia de Santa Cruz, junto con su cuñado Guillermo Douglas. A  ellos les siguieron los Rudd, Halliday, Eberhard, Felton Mac George, Scott, Smith, Jamiesson, etc. que ocuparon los campos cercanos a Rio Gallegos. Mas tarde le siguieron los Patterson, Frazer, Wallace, Blake, Munroe, Hope, Kyle y otros que optaron por la región cercana a San Julián y Juan Greenshields que pobló Bahía Camarones.
Los hijos de los Lewis, convertidos ya en hombres: Guillermo (ver más información en este blog, en el articulo “William (Jr.) Lewis y la Sociedad Misionera Sudamericana en Malvinas”) y Frank Ushuaia se despidieron de sus padres para radicarse a su vez a la ganadería en Santa Cruz .(1)  siguiendo así los pasos de los malvineros ya afincados en la Patagonia. Transcurridos varios lustros, los esposos Lewis se trasladaron a Santa Cruz  junto a sus hijos. La Señora Eleonora que vivió en Río Gallegos alcanzó la edad de 86 años, donde falleció en  Setiembre de 1929 Esta es la historia de una vida virtuosa., que a pesar de la rigurosidad del clima en el que vivieron, mantúvose jovial y bondadosa. Ella representa el abnegado y fecundo aporte ingles a la civilización de nuestro lejano y desierto territorio austral.
Notas:
 (1) ver en este mismo Blogel artículo sobre "Willian (Jr.) Lewis, la historia resumida del padre de Orissa Lewis."
Este texto fue abreviado el autor HPC en base al articulo escrito por Reynaldo J.C. Ravazzoli en la Revista “Argentina Austral”, 1929. Año 1, No.6: 26,27, Buenos Aires. 

viernes, 17 de febrero de 2017

Una ciudad que es más británica que Gran Bretaña :Puerto Argentino(, llamada en inglés Puerto Stanley).

Traducción de Hugo P.Castello

A más de 9.000 km de la madre patria, la capital de las Islas Malvinas sirve todo lo que se puede esperar de un viaje a Inglaterra, desde pubs tradicionales hasta las emblemáticas cabinas telefónicas rojas.
• BBC: Por Lane Nieset: 8 de febrero de 2017
Una antigua estación ballenera (Nunca fue una estación ballenera, fue un puerto de ultramar, no se realizó caza de ballenas)
Puerto Argentino  fue una vez una base para la reparación y aprovisionamiento de barcos balleneros rumbo a la Antártida, actuando como un hogar temporario para los marineros vagabundos y balleneros. Ahora la capital de las Islas Malvinas es el hogar de habitantes de 60 nacionalidades.
Aunque el archipiélago aislado sigue siendo objeto de una disputa de soberanía entre Gran Bretaña y Argentina, la mayoría de los residentes son de ascendencia británica y algunos pueden incluso trazar su historia de nueve generaciones a los días de colonos (Son cada vez menos) . Están tan orgullosos de su herencia británica que el 99,8% de la población votó a seguir siendo un territorio de ultramar británico en el referéndum 2013. Las indirectas de la herencia de Puertto Argentinio  se dispersan por todas partes, del autobús de dos pisos rojo estacionado en la terminal del transbordador a las barras de chocolate Mars vendidas en el supermercado.












Vista desde el mar de Puerto argentino (Crédito: Gobierno de las Islas Malvinas)

Arquitectura auténtica
Con una población de 2.500 habitantes, es fácil ponerse de acuerdo en la ciudad costera. Siga Ross Road, la avenida principal que abraza el puerto, y se encontrará con alguna de  la arquitectura clásica de las Malvinas. Muchas de las casas de color brillante se componen de marcos de madera y tejados de hierro, construido a partir de kits importados de Gran Bretaña ya que los árboles no crecen naturalmente aquí.
Pto. Argentinio también tiene algunos edificios de estilo victoriano que son más de lo que se espera encontrar en el Reino Unido. 

Las villa del Jubileo de la (foto), construida en 1887 para honrar el Jubileo de Oro de la Reina Victoria, fueron inspirados en las tradicionales casas de  las ciudad en terraza inglesas del siglo XIX. (Crédito: Hurtigruten).

Atracciones principales
Una de las causas de la fama  de Pto. Argentinio es el edificio  de la catedral más meridional del mundo. Asentada a lo largo de Ross Road la iglesia Catedral Christ Church con su l vitraux  de cristal  fue construida a finales de 1880 y muestra algo de la historia local a través de escenas de costura de aguja en los almohadones para arrodillarse en la iglesia. En el frente, dos mandíbulas de ballena azuil  se unen para formar el Arco de la Mandibula, construido en 1933 para celebrar un siglo del dominio británico en las islas.
Mientras navegábamos por la iglesia para iniciar nuestro tour por la ciudad, el conductor, un anfitrión local de la "radio de celebridades", bromeó diciendo que la catedral es la "ilusión de grandeza" de  Pto. Argentino con sus imponentes mandíbulas sentadas majestuosamente en el frente. (Crédito: Arnau Ferrer.
)
Las Leyendas de la colina de las Botas  (Boot Hill)
Mientras conducíamos a lo largo de la carretera de grava que une  Pto. Argentino con la base aérea y aeropuerto de Mount Pleasant - el único aeropuerto en las islas - pasamos por Boot Hill, la versión de de la Fontana de Trevi de Roma en Pto. Argentino. En vez de tirar una moneda en la fuente para asegurar su vuelta a Roma, el refrán aquí va que si usted deja un zapato en una estaca, un día usted volverá a las Malvinas.
Los lugareños tienen sus propios pensamientos sobre cómo comenzó la tradición. Una leyenda dice que la pierna de un hombre fue  volada al pisar apagado una mina terrestre  sobrante  de la guerra de Malvinas 1982.  Él puso en el lugar donde ocurrió su bota y los locales lo siguieron en señal de simpatía. (Crédito: Hurtigruten).

Primera microdestilería de las Malvinas
Después de trabajar con cervezas en el Reino Unido en 2011, Jeff Halliday l de la quinta generación en  las islas Malvinas se inspiró para lanzar la primera micro destilería de las islas un año después. Su primera creación, lfue la cervezxa light Maiden Bitter, llamada así por la flor local la (Sirvienta pálida) Pale Maiden, que se agotó por completo. Ahora la (Cervecería de Malvinas ) Falkland Beerworks, de cinco años de antiguedad, produce cuatro cervezas artesanales, entre ellas la cerveza rubia natural cítrica Rockhopper, que lleva el nombre de los pingüinos cercanos y el tradicional y amargo Longdon Pride, que lleva el nombre de la montaña cercana a Pto. Argentino.
Mientras que usted puede hacer una cita para una degustación en la cervecería, las cervezas pueden ser probadas usando la moneda local. Tome asiento en el bar en el Hotel Boutique Waterfront, probando la Rockhopper  tirada con la canilla junto a una de las especialidades de la isla: calamar de aguas profundas capturado localmente y servido frito. (Crédito: Kimberly Krusell)

Recorriendo los Pubs alrededor de la ciudad
Como con cualquier destino británico, los pubs son una pieza central de la ciudad. SPto. Agentino puede ser pequeño, pero sigue siendo el hogar de cuatro bares principales de inspiración inglesa: Globe Tavern, Deano's Bar, The Narrows Bar y Victory Bar.
Comenzamos nuestro rastreo de pubs por  el más animado de todos ellos, Victory (foto), con una ronda de Rockhopper acompañado por "mejor pescado  de Pto. Argentino  y chips importados" (las papas fritas congeladas son traídas desde el Reino Unido) y el pollo al curry hecho con 12-especias, cocinado en casa con una receta de la familia. (Crédito: Kimberly Krusell).

Lugares de bebida
Cada uno de los pubs atrae  clientes egulares, además de los investigadores y los pasajeros de los cruceros de expedición. Pescado y patatas fritas, un clásico inglés, es la comida principal en el menú (en la foto aquí en Deano's Bar), pero se puede encontrar una amplia gama de cervezas inglesas embotelladas, desde Bishops Finger y Spitfire a St Austell Brewery Tribute Cornish Beer.La mayoría de los lugares en la ciudad aceptan solo son dinero en efectivo, pero muchos aceptan hasta 40 monedas diferentes que se abastecen de la afluencia de viajeros internacionales.
La mayoría de los lugares en la ciudad aceptan solo son dinero en efectivo, pero muchos aceptan hasta 40 monedas diferentes que se abastecen de la afluencia de viajeros
Ovejas y pinguinos conviven en estas tierras australes (Crédito: Lane Nieset).

Vida de granja
Las Islas Malvinas -una vez geológicamente parte de África oriental- son financieramente autosuficientes del Reino Unido, con una economía basada en el turismo, la pesca y la cría de ovejas. La agricultura se remonta a 160 años y las ovejas son tratadas como una lista de celebridades, cada una cuenta con cinco hectáreas de tierra para vagar.
La calidad de la carne hace del cordero un plato para  probar en la ciudad, normalmente se sirve asado en forma lenta junto a verduras cultivadas en casa. Las ovejas son también la fuente de la famosa lana orgánica de las Malvinas, conocida por su pigmentación blanca como la nieve. 
Cerca del embarcadero público seta el centro de lana de las Malvinas  donde los jumpers y los bufandas se hacen en el lugar con la lana local para elaborar estos souvenirs tejidos a mano
El Bar de Deanos con su plato favorito de Pescado y papas fritas (Crédito: Hurtigruten)

Safari de pingüinos y scones
Empezamos un paseo de 45 minutos de Pto. Argentino a la colonia de pingüinos más cercana en Bluff Cove Lagoon (foto), un rancho privado que alberga a 3.000 pingüinos gentoo, así como algunos pares de pingüinos rey y de Magallanes (si desea ver los rockhoppers, están a sólo 15 minutos al sureste de Pto. Argentino en Murrell Farm). Después festejamos con la mersmelada local de diddle dee (creada a partir de bayas agridulces parecido a grosellas rojas) con scones o bollos recién horneados y té dentro del  Sea Cabbage Café del paseo marítimo , conocido por tener algunos de los mejores tés de crema al sur de Torquay.
Las tradiciones inglesas como el té de la tarde todavía funcionan fuerte en Pto. Argentino , pero la exhibición más grande del orgullo británico que usted encontrará está en las incontables banderas  Union Jack que flanquen los lados de todo los  techosde los pubs o de las calles que atraviesan la ciudad


Los marinos en la playa  (Crédito: Lane Nieset),